Reglas y Estatutos

CAPÍTULO 1. DENOMINACION Y COMPROMISOS.

Regla 1 . HERMANDAD DE PENITENCIA Y COFRADIA DE NAZARENOS DEL SANTISIMO CRISTO DE LA VERA-CRUZ Y MARIA SANTISIMA DEL ROSARIO EN SUS MISTERIOS DOLOROSOS es el título de esta asociación pública de fieles, que tiene su sede canónica en la Capilla de Ntra. Sra. del Rosario y su sede social en la Casa de Hermandad, situada en C/ Hondilla, 21, ambas en El Viso del Alcor (NND 5.2)

Regla 2 . El escudo de la Hermandad representa la Cruz de Nuestro Señor Jesucristo, en la que aparece engarzado el Santo Rosario de la Virgen María , rodeada con la Corona de Espinas, todo en sus colores naturales (Cruz en marrón claro, Corona de Espinas en marrón oscuro y Rosario en rojo).

Regla 3 . El símbolo representativo nuestro es el estandarte; bandera a su asta que, confeccionada en paño rojo y bordada en oro, llevará el escudo de la Hermandad en el centro, tal como se indica en el anexo.

Regla 4 . La finalidad primordial de la Hermandad es la de promover el culto público a los misterios de la Pasión , Muerte y Resurrección del Señor, el Santísimo Sacramento de la Eucaristía , a la Virgen y a los Santos (NND 1). Los actuales miembros de esta corporación señalamos cuanto sigue por compromiso:
4.1. Ante todo, el culto público a Dios nuestro Señor y a su Santa Madre, tributado a través de nuestras Sagradas Imágenes bajo las advocaciones de Stmo. Cristo de la Vera-Cruz y María Stma. del Rosario en sus Misterios Dolorosos, y ofrecido en nombre de la Iglesia por las personas legítimamente designadas y mediante actos aprobados por la autoridad de la Iglesia (NND 6).
4.2. Conciencia de la urgente acción evangelizadora.
4.3. Testimonio evangélico de pobreza en la utilización de nuestros recursos económicos, siempre movidos por el imperativo de la Caridad.
4.4. Autenticidad en nuestras expresiones religiosas.
4.5. Atención especial a nuestros hermanos alejados de la Hermandad.
4.6. Evangelización de nuestros hermanos mediante su formación teológica y espiritual y el ejercicio de la caridad (NND 7).
4.7. Colaboración total y desinteresada con las obras sociales de nuestra parroquia, según vayan permitiendo las posibilidades de nuestra Hermandad.
4.8. Especial interés por alcanzar la realidad de que nos sintamos todos verdaderos hermanos y poder dar testimonio del nuevo mandamiento de Cristo.
4.9. Fidelidad al Evangelio y a la Iglesia y a los hombres de nuestra sociedad.


CAPITULO II. INTEGRACION EN LA HERMANDAD DEL HOMBRE DE HOY. ^^ SUBIR^^

Regla 5 . La Hermandad debe sentirse un grupo de personas que, por medio del bautismo, han entrado a formar parte de la Iglesia , por lo que van a ser miembros del cuerpo de Jesús, al que han de observar fidelidad y amor.
5.1. Los hermanos, basándose en la palabra de Dios y por el magisterio de la Iglesia , podrán llegar a conocer a Jesús, que se hizo y que se asoció a los que sufren en esta vida, proporcionándonos el camino de La vida eterna. Y han de verlo como modelo para actuar entre los hombres.
5.2. También María debe ser modelo para todo cofrade, pues ella desde el anuncio del Angel Gabriel hasta la muerte en la cruz, fue la fiel devota y seguidora de Jesús. Ella vio el nacimiento de la Iglesia y como reina de todo lo creado es la mediadora entre el hombre y Jesús.
5.3. La fe de los hermanos debe fundamentarse en la palabra de Dios aceptada y vivida, debiéndose expresar esto en actitudes acordes con el Evangelio.
5.4. Por ello, los hermanos deberán estar siempre animados por un espíritu de servicio que estimule igualmente la preocupación de la Hermandad por la realización de los derechos fundamentales de la persona y una prontitud para el perdón de los pecados y ofensa de los demás, como se indica en el Santo Evangelio, de forma que quienes vean esto puedan sentirse atraídos por Jesús, quien hace posible esto en nosotros y así glorifique a Dios Padre.

Regla 6 . Cualquier bautizado que no esté impedido por el Derecho que desee ingresar en nuestra corporación sólo tiene que señalarlo, si bien ha de mostrar una sincera actitud en su vida, que en el momento de su inscripción deberá de estar limpio de escándalo y llena de sencilla honestidad, y acreditarlo con la certificación de Bautismo correspondiente (NND 24.1).
Los catecúmenos pueden ser admitidos en nuestra Hermandad, quedando eximidos del cumplimiento de las obligaciones que suponen la previa recepción del bautismo (NND 24.4).

Regla 7. El libre deseo de ser hermano nuestro deberá manifestarse cumplimentando la solicitud de ingreso (según modelo en anexo 3). Este documento pasará por mediación del Secretario a la Junta de Gobierno reunida en cabildo, donde se tomará el acuerdo que proceda, una vez escuchado el informe sobre la persona solicitante por parte del Director Espiritual o del hermano que lo presenta.

Regla 8 . Una vez decidida la solicitud, el secretario comunicará el acuerdo al solicitante, caso de ser favorable, se le entregará un extracto de las reglas para leerlas y se le pondrá en conocimiento el programa de formación que han de seguir para su plena incorporación, así como los derechos adquiridos y las obligaciones contraídas como consecuencia de su ingreso (NND. 24.3), citándole a la vez para que preste juramento dentro del mes siguiente a la celebración del cabildo que deliberará sobre su admisión. Cuando la decisión tomada en este cabildo sea negativa, no habrá comunicación alguna al solicitante, el cual se dará por enterado si en el transcurso de tres meses no ha recibido respuesta.

Regla 9 . El acto de recibimiento del nuevo hermano deberá efectuarse delante de nuestras sagradas imágenes, en el que prestará juramento según se especifica en el anexo 4, se realizará en presencia del Director Espiritual o sacerdote oficiante y del Secretario.

Regla 10 . Cuantas personas estamos reunidas en hermandad por una particular y variada motivación, vemos con claridad la necesidad de alcanzar una verdadera autenticidad cofrade, que sea el fruto de la purificación de nuestras originales motivaciones, que han de llevarnos en nuestra participación comunitaria a expresar lo que todos como denominación común: la vocación cristiana.
Es necesario, pues, preparar al hombre de hoy integrado en la Hermandad , para que viva y proyecte su vocación, por lo tanto se formará un equipo de personas, que elegidos y orientados por el Director espiritual y aprobados por la Junta de Gobierno, se responsabilicen de la formación cristiana.

Regla 11. Es lógico deducir de la anterior regla, que ha de llevarse a cabo un ciclo de formación, programado consecuentemente, que la hermandad confía y pone en manos del Director Espiritual y del Diputado de Formación y Apostolado.

Regla 12 . Además la Hermandad deberá ofrecer también cursillos, retiros espirituales, convivencias...
• Que ayuden al hermano a descubrir el sentido de la vida y las relaciones humanas.
• Que le anuncie y proponga el mensaje de Jesús.
• Que le ofrezca la posibilidad de profundizar en la palabra de Dios y en el Misterio de la Iglesia de la vida cristiana.
• Que les haga vivir en la conciencia y en la actividad de miembros efectivos de la iglesia con la que vivirán en comunión permanente.

Regla 13. La Hermandad siente y manifiesta una gran inquietud por el definitivo logro de que todos los hermanos se consideren totalmente integrados, y eliminar el porcentaje de los que se alejan, con lo que se alcanzaría una verdadera incorporación activa de cuantos formamos esta célula de la Iglesia de El Viso del Alcor.

Regla 14 . Para conseguir cuanto señala la regla anterior es necesario:
• Mantenerse en continua revisión personal y colectiva.
• Tener ideas claras del hombre de hoy.
• Conocer profundamente a todos los hermanos, en lo posible.
• Fijar unos objetivos concretos de formación.
• Desarrollar una actividad atrayente.
• Averiguar la causa del alejamiento de las personas.

Regla 15 . Todos los hermanos, sin distinción de sexo, quedan obligados al cumplimiento de estas reglas, debiendo ser significativa su participación en los actos de la Hermandad , así como asistir a los Cabildos con voz y voto, si ha cumplido los 18 años y tiene un año de antigüedad en la Hermandad. Cuando en esta regla se cita la palabra hermano o hermanos, nos referimos tanto a los hombres como a las mujeres, ya que son iguales en dignidad y gozan de los mismos derechos y obligaciones en el seno de la Hermandad.

Regla 16. La Hermandad podrá redactar un Reglamento de régimen interno, conforme a las normas del Derecho y de las Reglas, donde se especifiquen normas más particulares. Corresponde al Cabildo General aprobar el Reglamento, así como dispensar, en cada caso, de las normas recogidas en el mismo. (NND. 23)

Regla 17 . La Hermandad podrá conceder el título de hermano de honor, predilecto o distinguido a los hermanos que se hayan distinguido por su especial dedicación a la Hermandad (N.N.D. 25.1).
El título de hermano honorario de la Hermandad podrá concederse a personas físicas que no sean miembros de la misma, así como a personas jurídicas o instituciones (N.N.D. 25.2).

Regla 18 . Para ser miembro de la Junta de Gobierno se exige, además de las cualidades citadas en estas reglas sobre los hermanos, las siguientes:
• Gozar de capacidad para el ejercicio de la responsabilidad que la Iglesia , en el Concilio Vaticano II y en el Sínodo Hispalense de 1973, pide en los momentos actuales para los dirigentes seglares.
• Todo candidato debe tener y procurarse una cierta formación cristiana básica.
• Tener dieciocho años cumplidos y tres años de antigüedad en la Hermandad , excepto para Hermano Mayor, que será necesario tener treinta años y cinco años de antigüedad.
• Residir en un lugar donde le sea posible cumplir con la misión que su cargo implique.
• Presentar con su candidatura, si es de estado casado, la partida de matrimonio canónico, así como una declaración de encontrarse en situación familiar regular.
• Seguir los programas de formación cristiana organizados por los Consejos de Hermandades y Cofradías.
No podrá ser miembro de la Junta de Gobierno, quien ejerza cargo de dirección en partido político o de autoridad ejecutiva nacional, autonómica, provincial o municipal en el terreno político.

Regla 19. Atender las necesidades materiales de la Hermandad es obligación de todos los hermanos, aportando cada uno la cuota a que se hubiera comprometido o hubiera establecido la Hermandad en Cabildo General.

Regla 20 . Al fallecimiento de un hermano nuestro, la corporación aplicará una misa ante el altar de nuestros titulares, por el eterno descanso de su alma.

Regla 21 . Si a pesar del sentido corporativo, algún hermano nuestro desea voluntariamente causar baja en la Hermandad , deberá manifestarlo por escrito a la Junta de Gobierno, la cual, reunida en Cabildo de Oficiales estudiará cuantas formulas sean posibles para eliminar el espíritu de separación que expresa el peticionario, al que se respetara en todo momento su sentido de libertad y elección.

Regla 22 . El incumplimiento de la regla 19 no es motivo de separación de ningún hermano si no existen pruebas fehacientes de la intencionalidad de dicho incumplimiento; la fiel comprobación del incumplimiento y de dicha intencionalidad es causa definitiva de separación. Si la situación económica del hermano no le permite afrontar la obligación, se estudiará en Cabildo de Oficiales.

Regla 23 . Bajo el espíritu de caridad que debe presidir todo hacer de los miembros de esta Hermandad, se analizará por la Junta de Gobierno, convenientemente asesorada por el Director Espiritual, la conducta de aquellos hermanos que actúen de forma que pueda ser constitutiva de falta, bien por el incumplimiento de estas reglas, bien por perturbar el orden de los actos públicos y privados de la Hermandad o bien porque su proceder desprestigien a la misma.

Regla 24. Se consideran faltas graves:
• Rechazo público de la fe católica, apartamiento público de la comunión eclesiástica, incurrir en una sanción de excomunión, bien sea impuesta o declarada.
• La adscripción a una secta contraria a la fe católica, y, en general, el pecado público.
• Cualquier acto que se haga con intención de perjudicar a la Hermandad , moral o materialmente.
• El incumplimiento reiterado de las Reglas, así como provocar escándalos en los actos de la Hermandad , especialmente en los Cabildos.
• Llevar una mala vida, quedando al margen de la que debe levar todo hermano que quiera seguir a Cristo en una Hermandad.
• La acumulación intencionada de tres faltas leves, que pueda tenerse por pertinacia.
Entiéndase en todo el articulado que el término Hermano/s hace efectivamente referencia a todos los miembros de la Hermandad , de ambos sexos que, sin discriminación alguna, gozarán de iguales derechos y obligaciones .

Regla 25. Se consideran faltas leves:
• Las graves que admitan corrección inmediata y de hecho sean corregidas.
• Las malas conductas que se produzcan en el seno de la Hermandad y que no hayan trascendido fuera de la misma.
• Otras que, a juicio de la Junta de Gobierno, sean calificadas como tales.

Regla 26. Jamás podrá decretarse la expulsión de un hermano sin que previamente se haya efectuado la corrección fraterna por parte de los miembros de la Junta de Gobierno , y se haya incoado por el fiscal, a propuesta de ésta, el correspondiente expediente de separación, en el que necesariamente será oído el interesado para su descargo. Terminado el expediente de separación éste se cerrará con una propuesta de resolución que se elevará al Cabildo de Oficiales para que éste , en votación secreta, decida.
No conforme el hermano expedientado con la resolución, podrá interesar de ésta un Cabildo General Extraordinario que decida al respecto, y asimismo, quedará salvaguardado su derecho a recurrir ante la Autoridad Eclesiástica . En el caso de que la sanción aplicable sea la separación definitiva del expedientado, se seguirá el procedimiento establecido en el canon 316,2, debiendo obtenerse en todo caso el visto bueno del Vicario General (NND. 26).
Caso de que la separación definitiva no fuese aprobada por la autoridad eclesiástica, se acatará respetuosamente la resolución que en tal sentido ella aporte.
No obstante, si el hermano pide perdón de sus faltas y prometiera rectificar su conducta, deberá ser perdonado sea cual fuere su culpa, teniendo en cuenta que el precepto del amor va más lejos que todas las leyes humanas.
En todos los casos deberá guardarse secreto en cuanto a las faltas cometidas por los hermanos expedientados, aunque por intereses de la Hermandad y para posible comprobación quedará reflejado por escrito en el archivo de la Hermandad.


CAPITULO III. DE LOS CABILDOS .

Regla 27. El Cabildo General es el órgano soberano de la Hermandad , tiene carácter deliberante y ejecutivo e interviene en todas aquellas cuestiones que por su importancia y trascendencia exceden de las atribuciones de la Junta de Gobierno.
Pueden ser ORDINARIOS y EXTRAORDINARIOS.

Regla 28 . A los Cabildos Generales pueden concurrir y tendrán voz y voto, todos los hermanos mayores de dieciocho años y que se hallen recibidos canónicamente. Serán convocados por escrito con quince días como mínimo de antelación, haciéndose constar en su citación el Orden del Día, cuyo primer punto será la lectura del Acta del Cabildo anterior y el último el de Ruegos y Preguntas. Este apartado sólo tendrá carácter informativo y no decisorio. Éste se suprimirá cuando se trate de Cabildos Extraordinarios. Así mismo, si la urgencia lo aconsejare, se podrá citar mediante la inserción de anuncios en los diferentes medios de comunicación social.
Los Cabildos Generales estarán presididos por el Director Espiritual y el Hermano Mayor. Éste último ostentará la presidencia efectiva, el primero asistirá y aconsejará en asuntos de su competencia. Las decisiones de los Cabildos Generales obligan a todos los miembros de la Hermandad.
Todos los Cabildos empezarán alabando al Santísimo Sacramento del Altar, invocando al Espíritu Santo y reflexionando algún pasaje evangélico y terminarán rezando una oración por la Hermandad y hermanos difuntos, todo ello dirigido por el Director Espiritual.

Regla 29 . El CABILDO GENERAL ORDINARIO, que es el Órgano superior de la Hermandad (NND. 27), se celebrará anualmente en el mes de octubre. En este Cabildo, el secretario leerá la Memoria anual del ejercicio anterior, previamente aprobada por la Junta de Gobierno. Acto seguido el Mayordomo presentará las cuentas de la Hermandad con sus respectivos justificantes, para su aprobación. Antes del Cabildo, y en un plazo de quince días naturales, toda la documentación habrá debido estar a disposición de los hermanos para su consideración y estudio. A continuación, el Mayordomo dará lectura al presupuesto general, para el ejercicio siguiente, que previamente habrá sido aprobado por la Junta de Gobierno, sometiéndola a la ratificación si procede, del Cabildo General. Tanto las cuentas generales como los presupuestos habrán sido elaborados por la Junta Económica , en base al informe previo del Mayordomo. Una vez aprobadas las cuentas generales y el presupuesto, estos han de ser presentados para su revisión al Vicario General de la Archidiócesis .
Por parte del Diputado Mayor de Gobierno se hará un estudio de cuantos acuerdos sean necesarios para la Estación de Penitencia.
Así mismo, el Diputado de Formación lo hará con los cultos ordinarios y extraordinarios, si los hubiese, para su aprobación.

Regla 30 . El CABILDO GENERAL ORDINARIO DE ELECCIONES tendrá lugar cada cuatro años. Será su objetivo proveer de la totalidad de los cargos a la Junta de Gobierno. En su convocatoria se observarán los preceptos que se detallan.

Regla 31. LOS ELECTORES:
- Es elector todo hermano de esta Hermandad con dieciocho años cumplidos, con un año, al menos, de antigüedad y recibido canónicamente.
- Concluida por la Junta de Gobierno la reunión de convocatoria de elecciones, ésta remitirá a la Vicaría Episcopal una copia del censo de votantes, en el que se especificará nombre y apellidos, fecha de nacimiento, fecha de alta en la Hermandad y número del D.N.I. (N.N.D. 45.4), y le comunicará oficialmente el día, lugar y hora señalados para la celebración de elecciones.
- La Junta de Gobierno será la responsable de todo el proceso electoral.
- Cualquier hermano que en el momento de las elecciones no se encuentre incluido en el Censo electoral, no podrá ejercer su derecho a voto. Por ello, una vez elaborado, estará expuesto en las dependencias de la Hermandad durante un mes, para que los hermanos puedan comprobar la inscripción y formular en su caso la oportuna reclamación.

Regla 32. Para tener acceso a un cargo de la Junta de Gobierno serán condiciones indispensables:
• Ser mayor de dieciocho años, tener tres años de antigüedad (NND. 34) y tener tomado el Juramento de Reglas.
• Residir en un lugar en el que le sea posible cumplir con la misión respectiva del oficio.
• Distinguirse por su vida cristiana personal, familiar y social, así como por su vocación apostólica.
• Presentar con su candidatura, si es de estado casado, la partida de matrimonio canónico, así como una declaración de encontrare en situación familiar regular.
• Seguir los programas de formación cristiana organizados por los Consejos de Hermandades y Cofradías.
Una vez convocado por la Junta de Gobierno el Cabildo General de Elecciones, quedará abierto un plazo de treinta días para la presentación de candidatos, a los que se le entregará certificado por medio del Secretario.
Transcurrido el plazo la Hermandad publicará una lista de todos los candidatos presentados y comunicará la relación de los mismos a la Vicaría General.
El sistema de votación a emplear será el de Candidatura Cerrada, es decir, en la que aparece el nombre y cargo a desempeñar de cada uno de los candidatos.

Regla 33. El Cabildo General de Elecciones tendrá lugar cada cuatro años, en la fecha que la Junta de Gobierno acuerde y que asimismo será comunicado a la Autoridad Eclesiástica , con la debida antelación, así como la duración del Cabildo si éste es abierto.
El quórum de votantes necesarios para la eficacia de la elección ha de representar al menos el 10 % de los componentes del censo electoral. Si no se lograra el quórum señalado, se celebrará una nueva convocatoria en quince días. Si en la nueva convocatoria no se lograse este 10% se comunicará la circunstancia al Vicario General, junto con toda la documentación necesaria a fin de que designe libremente la Junta de Gobierno.
La elección se hará mediante votación personal y secreta, salvo por aquellos hermanos que, por enfermedad acreditada mediante Certificado Médico Oficial o por tener su residencia fuera de la localidad y así conste en el censo de la Hermandad , podrán hacer uso del voto por correo, enviado a la Hermandad mediante certificado con acuse de recibo (NND. 42.3). A tal fin, la papeleta de votación, en sobre cerrado, deberá obrar en poder del Secretario 24 horas antes de la celebración del Cabildo y deberá haber sido enviada mediante certificado con acuse de recibo.
En el sobre habrán de consignar nombre y apellidos del votante, número del D.N.I. y firma, con objeto de que el Secretario levante Acta de su recepción, dando cuenta a la presidencia de la mesa electoral al iniciarse la votación. Antes de realizar el escrutinio la presidencia procederá a abrir los votos recibidos por correo. Si el voto por correo no cumple con algunos de los requisitos que se indican será considerado nulo.
Finalizada la votación, la presidencia de la mesa designará a dos escrutadores de entre los presentes, que no han de ser candidatos ni miembros de la Junta saliente, quienes conjuntamente con el presidente realizarán el escrutinio, de todo lo cual el Secretario levantará acta, firmado con él el presidente de la mesa y los dos escrutadores. El presidente los hará dando el Vº Bº del acta y de la votación si procede.
El Cabildo de Elecciones para su validez deberá estar presidido por el delegado que la autoridad eclesiástica designe a tal efecto, junto al que estará el Hermano Mayor y el Director Espiritual, si no es éste el delegado. En ningún caso podrán integrar la mesa electoral aquellos miembros que se presenten a la reelección.

Regla 34 . ELECCIÓN EFICAZ E INEFICAZ. CONFIRMACIÓN.
Si la elección ha sido eficaz, la mesa electoral proclamará a
los elegidos, pero la elección no surte efecto hasta que la Autoridad Eclesiástica no haya confirmado la elección del nuevo Hermano Mayor. Este mismo, por sí o a través del Secretario saliente, debe solicitar la confirmación en el plazo mínimo de 8 días, acompañando acta de elección.
Si la elección fuera ineficaz, la mesa electoral enviará los resultados al Vicario General, al cual corresponde tomar la decisión que proceda a su juicio para garantizar la continuidad del gobierno de la Hermandad (NND. 50).

Regla 35 . TOMA DE POSESIÓN.
Una vez recibida la confirmación, el Hermano Mayor señalará la fecha de toma de posesión de la nueva Junta, que deberá realizarse en un plazo no superior a diez días a partir de la fecha de confirmación.
El nuevo Secretario de la Hermandad comunicará a la Vicaría la composición de la nueva Junta de Gobierno para su conocimiento y publicación en el Boletín Oficial del Arzobispado. También se comunicará en el Consejo de HH. Y CC. a los efectos que procedan.

Regla 36 . REELECCIÓN.
Todo hermano podrá ser reelegido para un mismo cargo por un segundo mandato.

Regla 37 . CABILDO GENERAL EXTRAORDINARIO.
Los Cabildos Generales Extraordinarios están concebidos para aquellos casos en que surgen cuestiones imprevistas, que por su importancia o urgencia, exceden de las atribuciones de la Junta de Gobierno. Pueden ser convocados:
• Cuando a juicio del Hermano Mayor, consultada la Junta de Gobierno, se considere oportuno.
• Cuando así lo estimen nueve miembros de la Junta de Gobierno.
• Cuando lo soliciten por escrito, en el que constará además de la petición, firma, nombre y D.N.I., al menos el 25% del censo electoral.
El motivo de la petición será el único asunto a tratar, no habiendo apartado de ruegos y preguntas. Al recibirse la petición, se celebrará Cabildo de Oficiales dentro de los 7 días siguientes y se procederá a la convocatoria en un plazo no superior a los 15 días de la reunión.
Para los acuerdos de Cabildo Extraordinario se requerirá la mayoría de los dos tercios de los votos emitidos válidos. Se considerarán votos válidos todos aquellos emitidos una vez deducidos los votos blancos, nulos y abstenciones.

Regla 38. LOS CABILDOS DE OFICIALES.
Es la reunión de la Junta de Gobierno, como órgano deliberante y ejecutivo, administrando y gobernando la Hermandad , con sujeción a los acuerdos del Cabildo General y a las disposiciones de las presentes Reglas. Ordinariamente se celebrará como mínimo una vez al mes, aparte de aquellos que a juicio del Hermano Mayor se estime necesario realizar. Para su celebración será necesaria la asistencia de al menos nueve miembros en primera citación y los que hayan asistido en segunda y última.
En caso de que un miembro dejara de asistir a tres reuniones sin previa justificación, la Junta tendrá facultad para decidir su cese o continuidad en el cargo. Todos los acuerdos se tomarán por mayoría simple de los miembros.
Caso de que proceda acordar la convocatoria de Cabildo General Extraordinario que estudie alguna materia de trascendental importancia, el acuerdo deberá ser tomado por mayoría de al menos las tres cuartas partes de la Junta.

CAPÍTULO IV. JUNTA DE GOBIERNO ^^ SUBIR^^

Regla 39. El grupo de hermanos que forma la Junta de Gobierno debe formar un homogéneo equipo de personas sobre el que recae la responsabilidad de regir los designios de la Hermandad. Se constituirá según los siguientes cargos:
• Director Espiritual.
• Hermano Mayor.
• Teniente Hermano Mayor.
• Consiliario.
• Mayordomo.
• Secretario.
• Prioste 1º.
• Prioste 2º.
• Prioste 3º.
• Prioste 4º.
• Diputado Mayor de Gobierno.
• Diputado de Formación y Apostolado.
• Diputado de Caridad.
• Diputado de Grupo Joven.
• Censor.
El mandato de la Junta de Gobierno será de cuatro años.

Regla 40. Serán funciones del HERMANO MAYOR:
• Presidir la Hermandad y representarla conforme a Derecho, tanto canónico como civil (NND. 28).
• Significado interés para alcanzar el más exacto cumplimiento de estas Reglas.
• Representar a la Hermandad en todos los actos, públicos o privados, e intervenir en aquellos que exijan autoridad y eficacia jurídica y legales.
• Presidir los actos que nuestra Hermandad celebre, con las excepciones debidas al Director Espiritual.
• Velar por el cumplimiento de los cargos de los restantes miembros de la Junta.
• Confeccionar, junto con el Secretario, el Orden del Día de los Cabildos de Oficiales y conocer que la citación a los mismos ha sido debidamente cursada.
• Encauzar el desarrollo normal de los Cabildos, decidiendo en caso de empate, en asuntos sometidos a votación, por su voto de calidad.
• Confirmar con su Vº Bº los escritos, certificados y actas expedidos por el secretario, así como también las cuentas preparadas por el Mayordomo.
• Cubrir las vacantes que se produzcan en la Junta de Gobierno o sustituirlo por otro hermano que reúna las cualidades y condiciones exigidas por estas reglas para ocupar un cargo en la misma (N.N.D. 51.2).
• Cuidar de que los miembros de la Hermandad se formen debidamente para el ejercicio del apostolado propio de los laicos (N.N.D. 33.2).
• Y, en general, todas aquellas funciones que por su importancia y representación deben serle normalmente atribuidas.

Regla 41. FUNCIONES DEL TENIENTE HERMANO MAYOR.
El Teniente Hermano Mayor colaborará directamente en todo momento con el Hermano Mayor y lo sustituirá en todas sus funciones en caso de ausencia, vacante o enfermedad, haciendo sus veces con los mismos derechos y obligaciones, asumiendo íntegramente dicho cargo como interino, hasta que se celebre nueva elección (N.N.D. 51).

Regla 42. CONSILIARIO .
Es el consejero de la Hermandad , por lo que tendrá como obligación principal, la de asesorar a la Junta de Gobierno; así, este puesto deberá ser cubierto por una persona de reconocida preparación y prestigio en la Hermandad.
También queda en función de este cargo la sustitución del Teniente Hermano Mayor en caso de ausencia, enfermedad o vacante.

Regla 43. Es competencia del MAYORDOMO:
• Llevar la administración de todas clases de bienes de la Hermandad.
• Presidir y dirigir la Junta Económica.
• Recaudar las cuotas, por lo que junto con el Secretario, extenderá y firmará los recibos.
• Mantener, conforme el valor de los ingresos, una política niveladora de gastos.
• Siempre que lo acuerde el Cabildo de Oficiales, se preocupará de recabar entre los hermanos ingresos extras.
• Cuando los fondos sujetos a su custodia estén depositados en una entidad bancaria a nombre de la Hermandad , para la retirada de fondos es preciso la firma del Mayordomo-Hermano Mayor o Mayordomo-Censor.
• Solicitar proyectos y presupuestos de las reformas acordadas en cabildos y concretar los contratos que se deriven.
• Llevar al día los libros de cuentas y archivado de las facturas correspondientes, para su posterior comprobación.
• Realizar el término de cada ejercicio económico, un resumen claro y conciso de los ingresos y gastos habidos. Dicho informe, elaborado en reunión de la Junta Económica , será elevado al Cabildo de Oficiales para su aprobación y ratificación, con el fin de que dicho órgano rector se haga plenamente responsable en el Cabildo General. Este documento además, como el libro de cuentas, llevará el Vº Bº del Censor y Hermano Mayor.
• Llevar un libro Inventario en el que figuren todos los objetos propiedad de la Hermandad y en el que se anotarán las altas y bajas justificadas.
• Juntamente con el Secretario distribuirán las papeletas de sitio y confeccionará las listas de salida.
• Deberá `preocuparse al tomar posesión de su cargo de recibir del Mayordomo saliente en presencia del Hermano Mayor y del Secretario anteriores y entrantes, Inventario de la Hermandad y libros de cuentas, ambos debidamente cerrados y actualizados al día de toma de posesión.
• Y por último, cuantas obligaciones y responsabilidades se deriven de las presentes reglas.

Regla 44. El SECRETARIO es el fedatario de la Hermandad y, como tal, deberá asumir las siguientes responsabilidades:
• Custodia del sello de la Hermandad , puesto que éste , junto con su firma, autorizan todos los documentos de la corporación.
• Intervención en todos los actos de gobierno.
• Recepción de los nuevos hermanos, según detallan las reglas, o inscripción de los mismos en el libro de hermanos. Así mismo en este libro consignará las bajas que se produzcan.
• Llevar debidamente actualizado el fichero de hermanos, así como archivar y custodiar el archivo de la Hermandad.
• Extender y dar salida a toda clase de comunicaciones, escritos, certificados, citaciones, etc., que son necesarias, reservando el VºBº del Hermano Mayor a aquellos documentos que lo precisen.
• Organizar, junto con el Mayordomo y Diputado Mayor de Gobierno, la Estación de Penitencia, y juntamente con el primero expedirá las papeletas de sitio y confeccionará las listas de salida de la Cofradía.
• Preparar, de acuerdo con el Hermano Mayor, el Orden del Día de las materias a tratar en los Cabildos de Oficiales.
• Levantar acta del desarrollo de los mismos y dar lectura de las actas pasadas para su aprobación o rectificación, así como las comunicaciones que deben ser publicadas.
• Y finalmente, será responsable de todas las obligaciones que implícitamente dicten estas reglas.

Regla 45. Responsabilidades de los PRIOSTES:
- PRIOSTE 1º:
• Velar especialmente con celo del cuidado que deben recibir nuestras Sagradas Imágenes.
• Cuidar de los enseres y objetos de culto y, en general, de cuantos bienes les tenga la Hermandad encomendados, así como de su limpieza. De este modo, dará cuenta al Cabildo de Oficiales de los que necesiten ser reparados o sustituidos.
• Coordinar y supervisar las tareas de los priostes restantes.
• Supervisar la actuación de la persona encargada de vestir a las imágenes y/o de las camareras (dos del Santísimo Cristo y dos de la Santísima Virgen ), nombradas por la Junta de Gobierno oído el parecer de los cuatro priostes, y cuyo cometido termina con el mandato de ésta.
- PRIOSTE 2º:
• El montaje y el desmontaje de los altares, especialmente de cultos, así como también de los altares provisionales que sean necesarios, de lo que dará cuenta al Cabildo de Oficiales.
• Mantener los altares de la Capilla en perfecto estado de limpieza y presentación.
- PRIOSTE 3º:
• El montaje y el desmontaje de los pasos con motivo de la salida procesional de nuestros Sagrados Titulares.
• Actuar como fiscal de paso, junto con el Prioste 1º, durante la Estación de Penitencia, recayendo sobre ellos toda la responsabilidad de lo que pudiera ocurrir durante el recorrido a nuestras Sagradas Imágenes y al tesoro artístico que la Hermandad expone públicamente.
• Proveer de los enseres necesarios para la participación de la Hermandad en cualquier acto de culto externo, ya sea propio o ajeno.
- PRIOSTE 4º:
• Vigilar el estado de conservación de la Capilla de la Hermandad y comunicar al Cabildo de Oficiales los desperfectos que observen para que el citado obre en consecuencia.
• Custodiar y conservar las dependencias de la Hermandad.
Es también obligación de los cuatro Priostes atender a cualquier otra actuación propia de su cargo o que se deriven de las presentes Reglas.

Regla 46. Es competencia del DIPUTADO MAYOR DE GOBIERNO:
• Será el responsable de la organización de la Estación de Penitencia. Se auxiliará del Mayordomo y del Secretario en cuanto a la preparación de la salida. Así mismo designará a los hermanos que vayan a actuar de diputados de tramos, celadores, etc., en la cofradía. De sus actuaciones informará antes y después de la salida a la Junta de Gobierno.
• Cualquier otro asunto relacionado con su específica labor.

Regla 47. EL DIPUTADO DE FORMACIÓN Y APOSTOLADO:
• Organizará junto con el Director Espiritual y Priostes, los cultos que hayan de celebrar, ocupándose de la designación de predicadores sacerdotes que hayan de actuar, temas sobre los que se vaya a tratar y ordenación de las diversas funciones y participación de los hermanos, con objeto de que revistan la mayor autenticidad y solemnidad.
• Promover y fomentar en estrecha colaboración con el Director Espiritual, la formación religiosa, moral y humana de los miembros de la Hermandad , mediante la organización de actos encaminados a su logro.
• Para ello y juntamente con el Director Espiritual elaborará un programa a desarrollar, el cual acometerá a la Junta de Gobierno.

Regla 48. EL DIPUTADO DE CARIDAD:
• Organizará y dirigirá la labor social y asistencial de la Hermandad. Procurará , junto con la Junta de Gobierno, la obtención de recursos materiales y de otra índole para la realización de las obras, coordinando su acción a ser posible con Cáritas Parroquial.
• Podrá decidir sobre la actuación de la Hermandad en los casos o proyectos que se estudien y presenten, siempre bajo la supervisión de la Junta de Gobierno.

Regla 49. EL DIPUTADO DE GRUPO JOVEN:
Recibe una máxima responsabilidad, ya que sobre él deposita la Hermandad su futuro, pues éste, como es lógico, está en manos de la juventud. En consecuencia le corresponde:
• Ser portavoz de las esperanzas e inquietudes de los miembros jóvenes.
• Orientar, dentro del espíritu cofrade, su desenvolvimiento, quehacer y formación que, aunque integrados en grupos, no rompen la unidad corporativa.

Regla 50. Corresponde al CENSOR:
• Velar por los acuerdos tomados en cabildos.
• Cuidar que todos los hermanos que forman la Junta de Gobierno cumplan con exactitud las obligaciones contraídas y especificadas en estas reglas.
• Si observa una actuación deficiente, deberá ponerlo en conocimiento del Director Espiritual, para que éste obre en consecuencia, y trasladar el asunto al Cabildo de Oficiales para los efectos oportunos.
• Censurar las cuentas del Mayordomo.
• Cualquier otra función que de estas reglas se deriven.

Regla 51. Los titulares de cada cargo podrán proponer a la Junta de Gobierno el nombramiento de otros cargos auxiliares. Estos nuevos cargos podrán asistir a los Cabildos con voz pero sin voto.

Regla 52. También se podrá crear una Junta Consultiva, formada por hermanos que hayan pertenecido a juntas anteriores en distintos mandatos.
La misión de esta junta no es otra que la de asesorar a la Junta de Gobierno en las situaciones que lo requiera.

Regla 53. Si cualquier miembro de la Junta estuviese imposibilitado para el ejercicio de sus funciones, el Hermano Mayor está facultado para elegir un miembro de la Junta que lo sustituya. En caso de ausencia, prolongada enfermedad, etc., se podrá encargar a otro miembro de la Hermandad su función, siempre con el acuerdo unánime de la Junta de Gobierno, a no ser que se crea conveniente la celebración de elecciones para el citado cargo.
La norma del c. 318,2 sobre remoción del Hermano Mayor, se aplicará también en cuanto al procedimiento, a la remoción de un miembro de la Junta de Gobierno, oyendo previamente al Hermano Mayor, al propio interesado y a la Junta de Gobierno (NND. 36).

Regla 54. La Junta de Gobierno podrá, cuando la situación lo requiera, encargar cometidos o misiones especiales y concretas a cualquier miembro de la Hermandad que así lo acepte, pudiendo este hermano asistir al Cabildo de Oficiales con voz y voto siempre que se trate el tema de su competencia.

CAPÍTULO V. DIRECCIÓN ESPIRITUAL.
Regla 55. La Hermandad contempla en la persona del DIRECTOR ESPIRITUAL la Autoridad Eclesiástica y su magisterio.
El Director Espiritual será nombrado por el Arzobispo, después de oír, cuando sea conveniente, a la Junta de Gobierno, así como removerlos del oficio (NND. 38).
El Director Espiritual es el primero en Dignidad, por lo que será siempre el centro de la presidencia en los Cabildos y ostentará honoríficamente la misma en cuantos actos asista la corporación., ejerciendo el ministerio pastoral a favor de la Hermandad y de los miembros de la misma, así como las competencias atribuidas por el derecho universal a los Capellanes, en ausencia de éste (NND. 39.2.1º).
Deberá intervenir y hacer uso de la palabra para asesorar a la Hermandad y a su Junta de Gobierno, asistiendo, cuando lo estime oportuno, a los Cabildos y a las sesiones de la Junta de Gobierno, con voz pero sin voto (NND. 39.2.2º).

Regla 56. El Director Espiritual dará su parecer y visto bueno en todo lo referente a actos de culto, proclamación de la Palabra de Dios, formación cristiana de los hermanos y obras de apostolado y caridad (NND. 39.2.3º).
Formará parte de un Colegio que, integrado en el Secretariado Diocesano de Hermandades y Cofradías, animará pastoralmente la vida espiritual y litúrgica de la Hermandad (NND. 40).

CAPÍTULO VI. LITURGIA Y ACTIVIDADES. ^^ SUBIR^^

Regla 57. La Hermandad desarrollará, por derecho propio, aquellas actividades y actos de culto público que determinen expresamente sus Reglas (NND. 52). La Hermandad tiene como cultos principales cuantos siguen:
• Triduo al Santísimo Cristo de la Vera-Cruz , que comenzará el primer jueves de la Cuaresma.
• Función Solemne al Santísimo Cristo de la Vera-Cruz , como culminación del Triduo, el primer domingo de Cuaresma.
• Septenario en honor de María Santísima del Rosario entre los días treinta de septiembre y seis de octubre.
• Función Principal de Instituto con misa de comunión general el día siete de octubre, festividad de nuestra titular, haciendo al ofertorio público protestación de Fe, según el anexo que figura en estas reglas.
Terminará dicho culto con un devoto besamanos a la Santísima Virgen.
• Santa misa dedicada a nuestros hermanos difuntos en el mes de noviembre.
• Santa misa de acción de gracias en el mes de diciembre, coincidiendo con el aniversario de la fundación de esta Hermandad.
• Santa misa de acción de gracias por el buen desarrollo de la Estación de Penitencia dentro de los días siguientes al Jueves Santo.

Regla 58 . Para organizar otras actividades o actos de culto, así como procesiones en ocasiones verdaderamente excepcionales que no estén expresamente señaladas en las Reglas, la Hermandad habrá de contar con la autorización del Vicario General, una vez oído éste previamente al párroco, así como al respectivo Consejo de Hermandades y Cofradías (NND. 52.2 Y 52.3)

Regla 59. En la tarde del Jueves Santo, la Hermandad hará Estación de Penitencia, acompañando a sus Sagradas Imágenes. Por tratarse de un culto externo, la Junta de Gobierno, y en particular el Diputado Mayor de Gobierno, cuidarán que su realización se lleve a cabo con espíritu ejemplar. Para lo cual, el Director Espiritual debe preparar con la palabra y, si es posible con la Eucaristía , a todos los hermanos penitentes, los cuales respetarán cuanto sigue:
• Los hermanos, al participar en la Estación de Penitencia, lo harán con el hábito de la Hermandad , tal como figura en el anexo, prohibiéndose el uso de distintivos particulares alguno y guardándose en el vestir compostura y dignidad que exige el ejercicio penitencial que se practica..
• Los hermanos, vistiendo el hábito penitencial, se dirigirán a nuestra Capilla por el camino más corto y sin el antifaz levantado. Del mismo modo, terminada la Estación de Penitencia, regresarán a sus casas. Igualmente les está prohibido llevar el antifaz levantado durante la Estación de Penitencia.
• Llegará a nuestra Capilla a la hora que se fija en la papeleta de sitio y esperará que se pase lista para coger el cirio o insignia y colocarse en el sitio que se le asigne.
• Una vez en el sitio, el nazareno no lo abandonará en todo el recorrido. En caso de cualquier necesidad o indisposición dará aviso al hermano celador, el cual, ocupará el sitio del nazareno hasta su regreso, que será lo antes posible. Si la indisposición fuera tal que obligara al nazareno a abandonar definitivamente la Estación de Penitencia, lo comunicará al celador para que éste tenga conocimiento de la vacante y de quien la ha producido.
• Durante el recorrido penitencial, los nazarenos están obligados a obedecer cuantos mandatos reciban del Diputado Mayor de Gobierno, Diputados de Tramo o Celadores.
• Los hermanos que por voto o promesa trataran de realizar una penitencia extraordinaria, deberán consultar con el Director Espiritual, que la concederá o denegará atendiendo a las prescripciones sinodales.
• Durante el recorrido se abstendrán de hablar entre sí, y menos aún con el público que presencia la cofradía, así como volver reiteradamente el rostro hacia atrás.
• Estas normas deben quedar insertas en la papeleta de sitio afín de que el hermano no alegue desconocimiento de las mismas.
• Todo hermano penitente está obligado al cumplimiento de estas normas, quedando sujeto a las consecuencias que sobre el particular tome la Junta de Gobierno en caso de incumplimiento.
El itinerario que deberá seguirse en la Estación de Penitencia será el aprobado por la Autoridad Eclesiástica , a propuesta del Cabildo de Oficiales, a cuyo órgano compete el ejercicio, estudio o modificación del mismo con la supervisión del Cabildo General; con el fin de que este ejercicio se realice sin pérdida de tiempo y de su consabido esplendor.

Regla 60. HERMANOS COSTALEROS.
• Si la Junta de Gobierno decidiese que los pasos de nuestras Imágenes Titulares fueran portados por Hermanos Costaleros en la Estación de Penitencia, estos deberán tener 18 años cumplidos y un año de antigüedad como mínimo en la Hermandad. Deberán solicitarlo con la antelación debida a la Junta de Gobierno, a fin de que ésta y los miembros encargados, puedan, a la vista de las solicitudes y de las cualidades de los solicitantes, juzgar necesaria la concesión de autorización y decidir quienes podrán formar las cuadrillas correspondientes.
• Dado el alto honor que ello representa, estos Hermanos Costaleros lo son por el tiempo que la Junta les señale, y se obligan, aparte de lo previsto en las reglas para todos cuantos realizan la Estación de Penitencia, a prestar un interés especial a la preparación necesaria para llevar a cabo, de la forma más digna y perfecta, su alto cometido, y viéndose sometidos en su realización, de forma específica, a cuanto la Junta de Gobierno acuerde al respecto y se ordene por el Fiscal responsable del paso y por el capataz que lo dirige y, en definitiva, del Hermano Mayor, como máximo responsable de la Hermandad en todos sus actos.

Regla 61 . OTRAS ACTIVIDADES.
Otras actividades de la Hermandad son las siguientes:
- Pregón de la Vera-Cruz , el jueves anterior a la Semana Santa.
• Campaña de recogida de alimentos, que con el nombre de Operación Carretilla, se realiza los días previos a la Navidad para las familias más necesitadas de nuestra localidad.
• Asistencia a la Convivencia de Hermandades de la Vera-Cruz , que la Confraternidad de dichas Hermandades organiza anualmente.

CAPÍTULO VII. DIPUTACIÓN DE CARIDAD.

Regla 62. La Diputación de Caridad es la sección de la Hermandad que con recursos propios se dedica a la asistencia moral y material de personas o instituciones que estén necesitadas de ello.
Esta sección, presidida por el Diputado de Caridad y auxiliada por unos hermanos, se ocupará de resolver las necesidades de los hermanos y de los feligreses de la Parroquia. Por ello colaborará con la obra social y asistencial de la Parroquia , para que la acción pueda ser más efectiva y coordinada.
Sus ingresos económicos estarán basados en:
• Un 10% de las cuotas de los hermanos.
• Las limosnas depositadas en el cepillo que a tal fin se ponga en la Capilla.
• Cuotas especiales suscritas por determinadas personas o recepción de específicos donativos.
• Cuestaciones que se efectúen en la Capilla los días que se acuerden.

CAPÍTULO VIII. GRUPO JOVEN.

Regla 63. La Hermandad ofrece al Grupo Joven:
• Llevarle a la participación activa dentro del órgano deliberante y ejecutivo, ya que de este grupo se escogerán con preferencia los cargos auxiliares.
• Especial interés en la formación cristiana y cofrade dentro del espíritu del Concilio Vaticano II.
A cambio, la Hermandad pide al Grupo Joven que su participación comunitaria sea de toda entrega ante la urgente acción evangelizadora y ante el enorme campo abierto a la caridad.

CAPÍTULO IX. INTEGRACIÓN EN LA IGLESIA DIOCESANA. ^^ SUBIR^^

Regla 64. Esta Hermandad vivirá su realidad eclesial en estrecha comunión con el Arzobispo, del que recibe su misión (NND. 15).
Especial relación de comunión eclesial y cooperación pastoral en la misión común de la Iglesia mantendrá con el cura párroco o delegado de la Parroquia de Santa María del Alcor, en cuya feligresía se haya la Hermandad , así como con el Arcipreste y Vicario episcopal de zona, con el fin de colaborar en los esquemas pastorales de la misma, integrando su acción en los planes de pastoral de conjunto y participando en los correspondientes Consejos Pastorales, en la forma que establezcan los Estatutos de los mismos (NND. 17.1), para así dar una mayor eficacia al apostolado de todos.
- Esta Hermandad pertenece al Consejo General de Hermandades y Cofradías de nuestra localidad (NND. 18.3).
- Los asuntos de la Hermandad en los que debe intervenir la autoridad eclesiástica, a tenor del derecho universal o particular, o de las Reglas, y que requieren actuaciones o decisiones de la misma autoridad llamadas a producir efecto jurídico, son competencia del Vicario General (NND. 16.2).

Regla 65. Unión especial entre algunas hermandades y Cofradías.
Nuestra Hermandad es miembro integrante de la Confraternidad de Hermandades de la Vera-Cruz .
Para poder establecer una unión especial de unión y hermanamiento con otra Hermandad, se requerirá la aprobación del Ordinario del lugar para obtener eficacia jurídica (NND. 20).

CAPÍTULO X. PATRIMONIO Y RÉGIMEN ECONÓMICO.

Regla 66. Son patrimonio de la Hermandad todos los bienes detallados en el Inventario, que con las modificaciones e incidencias ocurridas en cada mandato de la Junta de Gobierno, deberá firmar el Mayordomo al ocupar el cargo.
De acuerdo con el c. 319, en todo lo referente a la economía de los bienes de la Hermandad se observará lo dispuesto en el libro V, De los bienes temporales de la Iglesia , del Código de Derecho Canónico, así como en el derecho particular sobre la administración de los bienes eclesiásticos (NND. 54).

Regla 67 . Junto al cargo de Mayordomo existirá una Junta Económica, que la formarán: el Hermano Mayor, el Mayordomo como responsable, el Consiliario, el Fiscal y dos hermanos no pertenecientes a la Junta de Gobierno.
Esta junta, bajo la supervisión de la Junta de Gobierno, será la máxima responsable de la administración de la Hermandad.
Los fondos de la Hermandad se destinarán principalmente a los actos de culto y formativos, así como a las obras sociales y asistenciales, aparte de atender las innovaciones y reformas del patrimonio y conservación de nuestra Capilla.
En todo gasto debe siempre brillar la caridad cristiana y la sobriedad evangélica, compatibles con la dignidad y el decoro propios de nuestra tradición y del culto debido a nuestro Señor.

Regla 68. La Hermandad hará anualmente el presupuesto de ingresos y gastos que, una vez aprobados por el Cabildo General, será presentado para su revisión al Vicario General (NND. 55).
La rendición anual de cuentas, preceptuada en los cánones 319,1 y 1287,1, una vez aprobadas por el Cabildo General, se hará al Vicario General (NND. 57).
Para subvenir a las necesidades de la diócesis, la Hermandad aportará al fondo común Diocesano una cantidad anual proporcional a sus ingresos (NND. 58.2).

CAPÍTULO XI. OBLIGACIONES DE LA HERMANDAD Y DISPOSICIÓN FINAL. ^^ SUBIR^^

Regla 69. La Hermandad queda obligada a participar corporativamente en la Procesión del Corpus Christi.

Regla 70 . La Hermandad queda sujeta al cumplimiento de estas Reglas, que no podrán modificarse sin conocimiento y aprobación del Vicario General (NND. 21), previo acuerdo del Cabildo General Extraordinario que con tal fin se convoque y celebre.

Regla 71 . En todo cuanto no se consigna en estas Reglas, la Hermandad se atendrá a lo prescrito en el Derecho Universal de la Iglesia , en las normas que para las Hermandades y Cofradías tiene dispuestas el Arzobispado de Sevilla u otras que pudiera disponer y en las seculares costumbres de las que somos herederos.

Regla 72 . Por encima de la reglamentación y actividades que han de conformar la vida de la Hermandad , ha de procurarse con las presentes Reglas no sólo configurar la vida de la Hermandad sino de cada uno de sus miembros en particular.
Debe llevarse a cada miembro de la Hermandad en convencimiento de que le Reino de Dios está ya entre nosotros, que nuestra Salvación, que se inició con la venida del Hijo de Dios, deberemos completarla cada uno con la vivencia plena de la Divina Palabra proyectada hacia los demás con amor.

Regla 73. Si la Hermandad decayese hasta el extremo de que sólo quedase un hermano, recaerá sobre él todos los derechos de ésta mientras subsista, aplicándose en caso de disolución las normas prescritas por el Derecho Universal de la Iglesia (NND. 60).